Homenaje a la luz tulueña

Edición No. 24

“Una mirada atrás, dos miradas adelante”

Si algo distingue a nuestro encantador Valle sobre el río Cauca es su luz, el verdor de sus campos, el cristal del aire y esos cielos azules y blancos, tachonados de nubes que presagian las generosas aguas.

Tuluá, ubicada precisamente en el centro de este departamento del Valle del Cauca, goza del especial privilegio de su luz y de su aire; aire que se refresca diariamente con las corrientes de vientos que les brindan sus cordilleras Central y Occidental.

Asentada en la franja oriental del río Cauca, Tuluá está bañada por varios ríos, más de veinte quebradas y sesenta arroyos que propician una tierra fértil. Entre el río y la cordillera central, se yergue el poblado de más de doscientos mil habitantes”.

Buga, ciudad Señora

Edición No. 23

Por Harold Mora Campo

La palabra Buga hace mención a quien es protagonista y constituye la metáfora más importante del libro “Buga Ciudad Señora”.  La última palabra de la precitada figura literaria: Señora, evoca aquellas ciudades que por su particular encanto, parecieran haber sido diseñadas para caminar en ellas, enamorarse en y de ellas; descubrirlas y redescubrirlas en la medida en que las exploramos, como lo hacemos con las grandes mujeres –atributo extensivo a todas las damas- ó  se podría decir que las urbes parecen una especie de matrioska, aquellas muñecas rusas, que en su interior albergan una nueva muñeca, y ésta a su vez otra y así sucesivamente, de manera que cuando nos adentramos en ellas vamos descubriendo una nueva, cada vez con mayor encanto y poder evocativo que la anterior. Además de mi esposa y de mis hijos, oriundos de la Ciudad Señora, tal vez lo que más me ha sobrecogido de Buga se vincula con la magia de sus casas y de sus cosas. Todas parecen tener vida propia, tanto más cuanto más muertas parecen, en la medida en que cambian de forma y de uso con el paso del tiempo, agraciadas con el encanto de la gente que pasa por ellas marcando una huella en el decurso de su cultura e historia.

Lugares para despejar el cerebro

Editorial No. 22

Por Mauricio Muñoz Vargas

Cuando las actividades rutinarias de la vida cotidiana se tornan en una monótona sucesión de resignaciones, es pertinente algo de oxígeno a través de la fotografía.

Para Stephanye Duque, nuestra invitada en esta edición, la magnitud del paisaje no se puede comparar con nada, ella ha entendido muy bien que la naturaleza tiene una especie de antídoto para contrarrestar la rutina de la selva de concreto. La fotografía le ha permitido el encuentro con lugares fascinantes que despiertan emociones hasta en el más insensible.

Stephanye ha experimentado una comunión con estos lugares, travesías que no estaba acostumbrada a realizar, caminatas extensas y esfuerzo físico que le ha costado mucho, pero que al final, dice ella, es algo que ha valido la pena. Durante sus recorridos ha logrado conectarse con estas locaciones naturales ha inmortalizado a través de su lente. Desde hace un par de años, cada que tiene la oportunidad, hace las maletas, empaca su cámara y sale al encuentro con la inmensidad del verde de algún bosquecillo que le permita escapar de la rutina y disparar su Canon T3i.

En esta entrega hemos publicado fotografías de algunos de sus viajes: Villa de Leyva, Provincia de Ricaurte (Boyacá), Amazonas, Laguna del Otún (Risaralda) y el Cairo(Valle del Cauca).

Stephanye Duque Salgado nacida en Tuluá, Valle del Cauca, realizó estudios de diseño gráfico en el Instituto de Bellas Artes de la ciudad de Cali, en la actualidad trabaja en su taller La Duquesa Gráfica.

De viajes y pronósticos del tiempo

Editorial No. 21

Por Mauricio Muñoz Vargas

Transcurría el año 2006 cuando trabajando en la revista cultural Diez Dedos, publicación digital dirigida por el escritor colombiano Norman Muñoz Vargas, conocimos el interesante trabajo del invitado a esta edición, el artista Alex Usquiano, oriundo de Armenia, Quindío. Con el pasar de los años y entre ires y venires perdimos el contacto con Usquiano, pero fue gracias a las redes sociales que afortunadamente logramos contactar de nuevo. Explorando su obra publicada en el sitio web http://www.alexusquiano.com y en su página de Facebook, encontramos que Alex ha sido constante y que está realizando un trabajo mucho más amplio que ha trascendido fronteras, ahora se mueve como pez en el agua en áreas como la fotografía, arte digital, diseño y software de edición.

La obra que verán en esta edición pertenece a las series ‘Proyecto de fotografía de viaje’, trabajo realizado por Alex en tierras como Israel, Latinoamérica y Canadá, lugar donde reside actualmente,la serie ‘No estoy aquí’, fotografías de algunas calles canadienses, en las que Usquiano se plantea preguntas tales como ¿Qué parte del paisaje soy?, ¿Qué día es hoy?, ¿Qué hora es?, ¿Cómo desaparecer por completo?, quizá interrogantes que todos podríamos también hacernos mientras caminamos, y la serie ‘De pronósticos del tiempo’, realizada en diferentes locaciones. Con sus fotografías, Usquiano inmortaliza sucesos que hacen parte de nuestra vida: la lluvia, el estado del tiempo, el viento que se cuela entre las ramas de los árboles. La cotidianidad en su estado más puro.

La vida en 26 fotografías y 26 respuestas

Editorial No. 21

Con las imágenes (representaciones dentro de otras representaciones, máscara tras máscara) vivimos nuestra cotidianidad o la plasmamos en la fotografía, la pintura, la escultura, el cine.Ver es lo más maravilloso de nuestro paso por el planeta; así como maravilloso es que nos vean. Con las palabras nos permitimos soñar; pues una palabra, por ejemplo “cielo” o “sendero” no es la mera representación de eso que expresa, si no que nos lleva a un sinnúmero de ideas que nuestra mente,al instante, presenta como posibles.

La palabra le ha servido al hombre para ensanchar su universo, y la imagen (la fotografía, por ejemplo) le sirve para concentrar ese universo ante sus ojos. Armas poderosasson las palabras, así como lasimágenes: levantan los ánimos o los deprime y el mundo moderno se ha visto peligrosamente amenazado por símbolos, imágenes o palabras que sin razón alguna condicionan políticas, economías y vidas de miles de millones de seres humanos.

Palabras e imágenes, fotografías y frases;abstracciones maravillosas de ese anhelo de comunicación del ser humano que quiere trascender, dejar huella de su presencia en el infinito pluriverso.

Esa pregunta elemental y profunda, piedra angular de la Filosofía, “¿Qué es la vida?”, recorre estas páginas con 26 respuestas certeras y 26 hermosas fotografías que dan realce a cada frase, compiladas como homenaje a nuestros lectores y favorecedores; porque la Vida es belleza y es acento.

José Edier Gómez Espinal

3 años de PFC – Edición de aniversario

Editorial No. 19

Por Mauricio Muñoz Vargas

Estamos cumpliendo tres años de circulación y recuerdo con alegría aquella mañana de noviembre de 2014 en la que intercambiábamos tomas con un grupo de amigos en la plaza Céspedes de la ciudad de Tuluá. Fue en ese momento donde, entre risas y encuadres, se me ocurrió emprender un proyecto impreso dedicado a la difusión fotográfica al que llamé ‘Pandebono foto club’, un nombre poco común para una revista pero muy valluno y que rápidamente caló entre la comunidad.

Desde entonces han pasado por PFC el biólogo Jonathan Granobles quien capturó parajes tulueños poco conocidos, el farmaceuta Hernán Reyes Sáenz que con su serie ‘Fotopoesía’ nos mostró la belleza de lugares por los que pasamos de largo dado a los afanes de la vida, la licenciada Nanny González con su especial de la Casa Verdun, el fotógrafo Andrés Salgado con su serie de macrofotografía ‘Pequeños seres’, el licenciado Norman Muñoz Vargas con su serie ‘Cartagena arquitectónica’, el publicista Alexander Moreno con sus fotos del barrio San Antonio de Cali, la diseñadora gráfica Dolly Giraldo y el comunicador Germán Bernal Bernal con fotografías de la ciudad de Cartago, la fotógrafa Isabel Barragán con su serie ‘Belleza afro’, el arquitecto argentino Gonzálo Viramonte quien nos mostró la imponencia de Brasilia, su arquitectura y monumentos artísticos, la ingeniera de sistemas Marcela Vega con su fotografía cotidiana, la artista plástica Martha Meza quien nos mostró varios rincones de Cuba, el filósofo Carlos Andrés Cruz con su proyecto de fotografía canina, el abogado Julio Gabriel López con su serie ‘Mujeres tatuadas’, la diseñadora gráfica Stephanye Duque con su fotografía artística, la caricaturista Stella Peralta, los fotoreporteros Edinson Pabón y Angélica Plaza con su trabajo durante el Festival Nacional de Gaitas de Ovejas, Sucre.

También han hecho parte de este proyecto en los apartes de poesía y narrativa los escritores Juan David Ochoa, Luz María Chavarro, Hernán Vargascarreño, José Edier Gómez, Felipe Orozco, Adriana Montes, Harold Alvarado Tenorio, Gildardo Idárraga y Beatriz Eugenia Vera.

Agradecemos a todas las personas que han hecho parte de publicaciones PFC, que han creído en nosotros y han valorado este proyecto.

Los 33 del Festival Nacional de Gaitas de Ovejas

Editorial No. 18

Por Mauricio Muñoz Vargas

El fotógrafo y colaborador de Pandebono Foto Club, Edinson Pabón Benavides y la docente Angélica María Plaza Arenas empacaron maletas y emprendieron viaje para Ovejas, Sucre. Esta nueva aventura significaba disfrutar de la magia de la gaita, la tambora y la danza. Ya instalados y con el calor que caracteriza esta región, encendieron sus cámaras y a través de la lente fueron capturando la esencia de uno de los festivales más representativos de la Costa Caribe, el Festival Nacional de Gaitas Francisco Llirene*, reconocido como Patrimonio Cultural e Intangible de la Nación en el año 2014.

Este año el Festival llegó a su versión No. 33 y el homenaje fue a la mujer. Las gaiteras Norella Prada Ortega, Tania Cabrera Arroyo y Flor María González hicieron parte de los reconocimientos, resaltando la presencia y talento femenino en una tradición que se creía exclusivamente de hombres. El homenaje inició con el mito de la Mohán contado en fotografías y plasmado en el afiche del Festival, trabajo realizado por Mauricio Javier González Rivero y Fabricio Aguirre. Geraldine Talaigua Banda fue la modelo escogida para representar a la Mohán, cuyo hallazgo se hizo en el año 1989 entre los cerros de Vilú y Almagra en Ovejas.

En esta edición podremos apreciar un recuento de las presentaciones artísticas, la gozadera de las piquerías y diferentes locaciones del Municipio de Ovejas, Sucre.

* Francisco Llirene, conocido como el Diablo del tambor. El hombre que le dio nombre al Festival Nacional de Gaitas de Ovejas, toda una leyenda en los Montes de María. De Llirene se dice que era capaz de tocar la tambora sin descanso durante varios días y noches enteras acompañado de su tabaco y gordolobo (ron de alambique) que llevaba siempre en su mochila.